El Juzgado acepta el concurso de acreedores en Emilio Bolado


La Magistrada del Juzgado de lo Mercantil, Maria del Mar Hernández, ha dictado un auto en el que se declara el concurso de acreedores voluntario para Emilio Bolado, aunque la empresa constructora conservará las facultades de disposición sobre su patrimonio.

Según el auto consultado por NOTICIAS DE CAMARGO, se declara el concurso de especial trascendencia y por ello se acuerda el nombramiento de dos miembros de la administración concursal.

El primero, Bastida y Pontones S.L., que lleva trabajando sobre el terreno desde el 23 de noviembre, mientras que para designar al segundo la Magistrada requiere a la compañía para que concrete los créditos de los trabajadores que se corresponden con el salario de los treinta últimos días de trabajo efectivo anteriores a la declaración de concurso y cuáles no, así como que indique el importe total de los créditos de cada uno de los acreedores.

Sin embargo, fuentes consultadas por NOTICIAS DE CAMARGO han señalado que el segundo administrador concursal podría ser un representante de CC.OO elegido por los trabajadores, que se haría cargo de esa parcela.

Además, respecto al despido de los 75 trabajadores afectados por el ERE, tendrá que ser la Magistrada la que apruebe que las condiciones pactadas se ajustan a derecho y la que decida finalmente que los despidos se lleven a cabo.

Por ahora, los administradores concursales no quieren hacer efectivos los despidos ya que las condiciones que pactaron trabajadores y empresa  -25 días por año trabajado con un tope de 15 mensualidades- son superiores a las que marca la nueva reforma.

“Insolvencia”

En el auto también se indica que tras analizar los documentos aportados se extrae que la compañía constructora “se encuentra en situación de insolvencia” ya que “de la lista de acreedores se colige que ha procedido al sobreseimiento generalizado en el pago de sus obligaciones exigibles”.

“Junto a ello, las circunstancias  expuestas en la memoria sobre la marcha de su actividad vinculadas con la situación general del sector en el que la desarrolla así como con lo que denomina causas endógenas de la empresa, relativas al alto grado de endeudamiento de la sociedad y al importante desequilibrio en los costes de producción, analizadas coordinadamente con el inventario, permite concluir que dicho sobreseimiento responde a una incapacidad económica de hacer frente a sus obligaciones exigibles en condiciones normales de mercado en las circunstancias actuales de la concursada”, indica el auto.

“Negras perspectivas de futuro”

Recordemos que la empresa de Cacicedo presentó la solicitud de concurso el pasado 5 de octubre, tras resultar infructuosos los intentos por renegociar su deuda con los proveedores y las entidades financieras, para garantizar su continuidad en la complicada situación de crisis por la que atraviesa el sector de la construcción.

La empresa, una de las cinco que forman el Grupo Emilio Bolado, justifica su decisión ante la importante caída de la licitación de obra pública en la región y las “negras perspectivas de futuro inmediato” que presenta el sector en los próximos dos años.

Todo ello unido a la “excesiva estructura de personal” y las dificultades para acceder a nueva financiación mediante la que refinanciar su pasivo y dimensionar su estructura social interna.

La dirección de Emilio Bolado asegura que se ha solicitado el concurso para “salvaguardar” de la mejor forma posible los intereses de todas las partes afectadas, evitando la liquidación y desaparición de la sociedad, pues esperan que el concurso de acreedores sirva para buscar, con el apoyo de las entidades financieras, sus proveedores y sus clientes, una pronta solución a esta situación, sin que se vea afectada su capacidad productiva y de gestión.

 El grupo empresarial cerró 2011 tradicional con una facturación superior a los 40 millones de euros y más de 400 empleados.