Simulacro de accidente aéreo en el Aeropuerto de Parayas [fotografías]


El Aeropuerto de Parayas realizó esta mañana un simulacro general de accidente aéreo en el que participaron 90 personas. En el mismo se puso a prueba la eficacia del programa de emergencia y se analizaron los tiempos de reacción y respuesta de los colectivos internos y externos implicados.

El simulacro desarrollado hoy ha tenido como centro del guión el accidente de un avión, un CRJ 200, de la compañía Air Beta que aterriza por la pista 29. Una vez realizado el aterrizaje sufre una rotura del tren principal, sale de la pista e impacta con la plataforma de prácticas contraincendios. Tras el accidente se produce un derrame de combustible y un posterior incendio. El balance es de 2 muertos, 16 heridos y 4 ilesos.

Con este ejercicio el aeródromo cántabro ha puesto a prueba los tiempos de reacción y respuesta para garantizar, por un lado, la protección de las vidas humanas y los bienes que pudieran verse afectados por un accidente y, por otro, la continuidad o restablecimiento de la operatividad aeroportuaria.

En la realización del simulacro intervinieron diferentes colectivos internos como el servicio de seguridad, los bomberos, personal de operaciones, handling, torre de control, y Central Eléctrica, entre otros.

En el mismo también participaron colectivos externos al Aeropuerto como Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, Protección Civil, Centro de Coordinación operativa 112, Servicio Cántabro de Salud, distintas agrupaciones de Bomberos y la Policía Local de Camargo.

El simulacro se enmarca dentro del Plan de Autoprotección del Aeropuerto de Parayas, “que se actualiza de forma periódica mediante la realización de simulacros parciales y generales que ponen a prueba y evalúan la capacidad de respuesta de la infraestructura aeroportuaria de Cantabria”, han explicado desde Aena.

Todos los aeropuertos que componen la red de Aena cuentan con un Plan de Autoprotección destinado a minimizar las consecuencias que tendría un accidente aéreo, tanto en la zona de movimientos del aeropuerto, como en el ámbito de sobrevuelo de las aeronaves durante las operaciones de aterrizaje y despegue que éstas realizan diariamente.