Cantabria aprueba el II Plan General de las Cualificaciones y de la Formación Profesional


El Consejo de Gobierno del Ejecutivo Regional ha aprobado el II Plan General de las Cualificaciones y de la Formación Profesional 2013-2015, un documento que, tal y como explica el presidente de Cantabria, Ignacio Diego, pretende “dar una respuesta eficaz a los requerimientos y necesidades de los ciudadanos, de las empresas y, en general, de nuestro sistema productivo y nuestra economía”.

Este nuevo plan responde a la necesidad de “planificar el futuro de la formación profesional de Cantabria” para el periodo 2013-2015 y a que el primer Plan finalizó su vigencia en 2009.

De esta forma, llena, según Diego, “un vacío que el anterior Gobierno dejó al terminar y no elaborar uno nuevo” y confirma “la apuesta del Gobierno de Cantabria por la Formación Profesional como uno de los motores de la reactivación económica”.

Para el presidente se trata de un Plan “adaptado a la actual coyuntura económica”, que pretende “contribuir decisivamente en la formación de los mejores profesionales, influyendo con ello en la mejora de la situación económica y en la creación de empleo”.

“Se ha hecho un esfuerzo por conocer las exigencias que plantea la economía y adaptar las acciones que se desarrollarán al poner en marcha este Plan”, explica Ignacio Diego. El objetivo del Gobierno de Cantabria al confeccionar este documento es “equilibrar un modelo” donde se apuesta por “mejorar la competitividad de las empresas, dar respuesta a las demandas del mercado laboral y potenciar la empleabilidad de los trabajadores”.

Durante los últimos diez meses se ha trabajado “desde el consenso”, recuerda el presidente, para elaborar el plan con la participación de todos los agentes implicados.

Cinco puntos

Este segundo Plan tiene como eje fundamental cinco líneas estratégicas de actuación, que, a su vez, se concretan en objetivos y, posteriormente,  todos ellos se subdividen en 110 acciones.

Concretamente, la línea estratégica uno se centra en la formación profesional y el aprendizaje permanente; la dos, en el sistema nacional de cualificaciones y de la formación profesional; la tercera línea, gira en torno a la oferta integrada de la formación profesional; la cuarta, en el fomento del espíritu emprendedor y de la innovación y, por último, el quinto punto, en la gestión de la calidad y mejora continua en la formación profesional.

El Plan 2013-2015 es, para Ignacio Diego, un Plan “ambicioso y a la vez realista, sometido a un sistema de evaluación y seguimiento que garantiza el compromiso de la Administración en su desarrollo y ejecución”.

“Cantabria debe ser capaz de generar un crecimiento sostenible e inteligente, encontrar el modo de crear nuevos puestos de trabajo y ofrecer una orientación a nuestra ciudadanía”, afirma el presidente Diego.

Para ello, este plan tiene como principales objetivos, en primer lugar, incrementar el número de titulados y/o certificados en formación profesional para responder a las necesidades de cualificación de la población; apostar por  una formación profesional dual y el fomento la formación profesional flexible a través de la modalidad a distancia/telemática y, en tercer lugar, el fomento de la innovación y del espíritu emprendedor, la creación de un verdadero  sistema integrado de información y orientación profesional.

Asimismo, otro de los objetivos que persigue es el impulso del subsistema de formación profesional para el empleo, la asunción del reto de adecuar el sistema integrado de cualificaciones y formación profesional a nuestra región, la elaboración de un plan regional de formación permanente del profesorado que sea la base de la actualización de nuestros profesionales, y, además, la promoción de  la mejora continúa como sistema de gestión que buscará siempre la excelencia y la innovación que debe de implementarse en toda la formación profesional.

Diego destaca que, por primera vez, se plantea dentro del Plan un procedimiento de seguimiento y evaluación “muy exigente y exhaustivo” de los objetivos establecidos, lo que supone un “alto nivel de autoexigencia” por parte de la Administración, para observar “el cumplimiento de todo lo acordado y como garantía ante los agentes sociales que han participado en la elaboración de este Plan”.

Por otro lado, de esa manera también se facilita el cumplimiento del decreto 112/2004 que crea y regula el consejo de Formación Profesional, relativo precisamente a la función de este Consejo de hacer el seguimiento del plan.