Obras Públicas instalará en Escobedo dos pasos de peatones elevados para reducir la velocidad


La Consejería de Obras Públicas y Vivienda del Gobierno de Cantabria instalará dos pasos de peatones elevados en Escobedo, para obligar a los conductores a respetar el límite de velocidad de 50 kilómetros por hora, según ha anunciado este viernes el alcalde de Camargo, Diego Movellán.

De esta manera, se da respuesta a las demandas reiteradas desde hace cerca de una década por parte de los vecinos, que llegaron a recoger firmas y a denunciar en el Ayuntamiento la situación de inseguridad y de ruidos generada por la alta velocidad a la que circulan los vehículos en el entorno de la carretera comarcal CA 240, una zona con una alta densidad de tránsito de camiones.

El primero de ellos se instalará unos 160 metros después del control de velocidad existente según se baja desde la cantera, y 200 metros antes del cruce con la CA-306, y el segundo se ubicará 200 metros después dicho cruce.

El pasado 14 de noviembre  Movellán se dirigió al Consejero de Obras Públicas, Francisco Rodríguez Argüeso, solicitando medidas para solventar una situación que afecta a cerca de un centenar de familias.
Fruto de estas gestiones, la Dirección General de Obras Públicas ha remitido al Ayuntamiento el documento en el que informa oficialmente de la instalación de dos reductores de velocidad del tipo paso de peatones sobreelevado.

Desde el Ayuntamiento destacan que la instalación de badenes va a forzar a los conductores a reducir la velocidad hasta unos máximos “que la señalización ya establecía pero que no siempre se respetaba”.

Sistemas contra el ruido

El Concejal de Obras, Guillermo Plaza acompañado de una representación de los vecinos afectados mantuvo recientemente una reunión en la Consejería de Obras Públicas para solicitar personalmente la instalación de dichos elementos de limitación de velocidad, que finalmente serán realidad en fechas próximas.

Se estima que estas medidas combinadas con los pasos de peatones semaforizados ya existentes y que quedarán alternados con los nuevos pasos de peatones sobreelevados “van a producir un efecto conjunto que dará solución a un problema sencillo de solventar cuando hay voluntad para hacerlo pero que pese a ello ha quitado el sueño durante mucho tiempo a cientos de vecinos” según ha señalado Diego Movellán.

Además, el regidor ha anunciado que desde el Ayuntamiento se trabaja ya en una modificación de las Ordenanzas que afectará a los cerramientos y que está encaminada a facilitar la instalación de medidas de control del impacto del ruido en las viviendas.