Celebrado el juicio contra López Lejardi y Calva


El Juzgado de lo Penal número 2 de Santander ha acogido hoy lunes el juicio contra los exalcaldes de Camargo Eduardo López Lejardi y María Jesús Calva, a quienes se les acusa de haber adjudicado a la empresa Entidad Patrimonial SL las tareas de mantenimiento en los centros públicos municipales sin expediente alguno y a pesar de las advertencias realizadas por el interventor.

López Lejardi (alcalde de Camargo de 1999 a 2004) ha explicado que en 2000 el Gobierno de Cantabria ordenó al Ayuntamiento de Camargo despedir “de la noche a la mañana” a una serie de trabajadores que se encargaban del mantenimiento de los centros públicos gracias a un convenio firmado que existía desde hacía tiempo entre el INEM y el Consistorio para la contratación de parados.

El antiguo alcalde ha indicado que, al no existir consigna presupuestaria para que el Ayuntamiento pudiera contratar a estos trabajadores, opto por contactar  con Entidad Patrimonial SL para que subrrogara los contratos de estos trabajadores y, con ellos, asumiera las labores de mantenimiento.

Su abogado además ha mostrado su extrañeza por el hecho de que sea el partido político La Unión quien haya interpuesto la denuncia, máxime cuando es una formación política que no tiene representación en el Ayuntamiento de Camargo, por lo que lo ha enmarcado en una “represalia”.

Calva (alcaldesa de 2004 a 2007) ha señalado, por su parte, que cuando llegó a la Alcaldía encontró esa situación, que trató de regularizar iniciando “inmediatamente” un expediente de contratación.

Sin embargo, sólo pudo hacerlo para las instalaciones deportivas, ya que en los otros apartados se abrieron sendos procesos judiciales que desembocaron en la resolución de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia, que obligó al Ayuntamiento a integrar a esos trabajadores a la plantilla municipal como indefinidos.

Además, como según la edil socialista “tenían que seguir prestándose los servicios municipales”, mantuvo a Entidad Patrimonial SL a cargo del cuidado de los centros culturales y educativos.

El juicio, que ha durado aproximadamente dos horas y media, ha quedado visto para sentencia