El temporal de viento y lluvia redujo al mínimo el mercado de Maliaño


Si vender en estas fechas puede ser una labor complicada por culpa de la cada vez más empinada cuesta de enero que se empeña en seguir apuntando hacia arriba, hacerlo en plena calle puede ser una tarea de titanes.

Más si cabe cuando, como ocurrió ayer, el temporal azotó nuestra región con fuertes rachas de viento que hacían imposible cobijarse de la lluvia.

Por eso no es de extrañar la estampa que presentó el mercadillo que se celebra todos los martes en Maliaño, y que se puede apreciar en la fotografía enviada por nuestro lector Ángel Redondo a la dirección conectados@noticiasdecamargo.es para su publicación.

Apenas unos pocos vendedores se atrevieron a instalar sus puestos y otros optaron por tomar el camino de regreso. Nuestro interlocutor nos cuenta que cuando tomó la foto -sobre las once de la mañana- apenas se veía algún peatón y, el que pasaba, lo hacía rápido para escapar de las gotas.