La gripe alcanza en Cantabria el nivel de epidemia


Cantabria registra desde la cuarta semana de enero una epidemia de gripe, con 107,21 casos por 100.000 habitantes, que previsiblemente alcanzará niveles superiores en las próximas tres semanas y comenzará a remitir a partir de la tercera semana de febrero. En España, la tasa es de 156,73 casos por 100.000 habitantes.

El umbral epidémico, fijado en esta temporada en 72,93 casos por 100.000 habitantes, se ha superado más tarde que el año pasado, cuando se alcanzó en la segunda semana de enero. Este año, los primeros síndromes gripales han llegado a principios de 2013 (en la primera semana de enero se registró una tasa de 7,30 casos por 100.000 habitantes), y la onda epidémica se prevé que se mantenga activa hasta la tercera semana de febrero, según las previsiones de la Dirección General de Salud Pública.

De los 1.256 casos de gripe detectados hasta el momento, la mayoría correspondía a personas no vacunadas (87 por ciento del total de los casos), sobre todo entre los 35 y 54 años. El menor nivel de incidencia se ha registrado en los mayores de 65 años que constituyen el principal grupo de población al que va dirigida la campaña de vacunación.

La Consejería de Sanidad y Servicios Sociales ha suministrado durante esta campaña, que se ha prolongado hasta el 21 de diciembre (dos semanas más de lo inicialmente previsto) 108.548 vacunas (1.853 menos que en la campaña anterior). No obstante, la tasa de población total que ha recibido la vacuna antigripal ha aumentado ligeramente pasando de 188 a 190 dosis por cada 1.000 habitantes.

Los grupos de riesgo a los que se ha dirigido esta campaña, como en años anteriores, han sido las personas mayores de 60 años, personas con enfermedades cardiacas o pulmonares, que afectan a la musculatura respiratoria, con insuficiencia renal o hepática, diabetes, VIH e inmunodeficiencias o enfermedades oncohematológicas. También están incluidas entre los grupos de riesgo las personas con obesidad mórbida, las mujeres en el primer trimestre de embarazo, los niños entre 6 meses y 18 años en tratamiento crónico con aspirina, los nacidos prematuros y los niños sometidos a implante coclear o a la espera del mismo. Además, se ha aconsejado la vacunación a los trabajadores sanitarios y a los servicios públicos esenciales.

La cobertura entre la población de 65 años o más se ha situado en el 63,3 por ciento frente al 67,5 por ciento de la campaña anterior. En este descenso ha podido influir la retirada del mercado de la vacuna coadyuvada durante la tercera semana de campaña y la situación de desconfianza que se generó, ya que en la semana posterior descendió el número de vacunas administradas en un 50 por ciento.

No obstante, la cobertura ha sido superior en el grupo de edad comprendido entre los 60 y 64 años, que ha alcanzado el 34,8 por ciento, tres puntos por encima de la campaña precedentes.

También la vacunación entre el personal sanitario ha crecido y, así, ha pasado de una cobertura de 32,5 por ciento al 33,7 por ciento. Incremento que también se ha registrado entre el personal de los servicios esenciales para la comunidad, donde se han administrado 757 vacunas lo que supone una cobertura del 26 por ciento del total de las personas incluidas en este colectivo, 4,6 puntos más que en la campaña anterior.