Cada hogar cántabro gasta al año una media de 4.200 euros en comida y bebida


Los hogares cántabros desembolsan una media de 4.200 euros anuales en la adquisición de alimentos, en concreto, comida y bebida, un 2 por ciento menos que la media del informe difundido este martes por Eroski Consumer (cerca de 4.361 euros).

Entre 2006 y 2011, el presupuesto medio de los hogares cántabros decreció un 3 por ciento, una tendencia generalizada, excepto en Aragón, Galicia, País Vasco y La Rioja.

El IPC, por el contrario, creció en ese periodo en Cantabria un 10,6% en los alimentos y las bebidas no alcohólicas y un 54,4% en bebidas alcohólicas y tabaco.

Con todo, en esos cinco años, esa inversión familiar media en la Cantabria ha fluctuado, según el estudio de Eroski Consumer, de una “forma muy diversa”. Según se explica en el informe, en 2007, creció un 8 por ciento y un año después, en 2008 también lo hizo pero en menor proporción (un 3%).

Ya en 2009, se produjo un cambio de tendencia y decreció un 6% pero la “punta más negativa” se produjo en 2010, cuando cayó más de un 7%. Esta evolución negativa continuó en 2011 pero en menor proporción, ya que disminuyó un 3 por ciento.

El gasto de 4.200 euros anuales en comida y bebida en Cantabria es un 14 por ciento más bajo que en el País Vasco (4,957 euros), la comunidad con el resultado más alto del informe, si bien es un 15% más que el gasto medio por hogar de Extremadura, aquella con la cifra media más baja del análisis: 3.718 euros.

Protagonismo de la carne

La carne es el producto en el que más invirtieron las familias cántabras, al igual que el resto de comunidades estudiadas y, concretamente, este alimento concentra el 24% del presupuesto destinado a la alimentación.

Le sigue el pan y los cereales, el pescado; la leche, queso y huevos; las frutas y las hortalizas –incluyendo patatas y otros tubérculos–, que suponen entre un 14% y un 9%.

Alrededor del 4% va a parar al azúcar, confituras, miel, chocolate, confitería y helados; y al resto de categorías de productos se destina menos de esa proporción.

Por otra parte, y ya en cuanto a la dieta, el informe advierte de que las familias cántabras realizan un gasto superior al global del análisis en carne, pescado, frutas; azúcar, confituras, miel, chocolate, confitería y helados; café, té y cacao; y cervezas.

Por el contrario, hacen un gasto inferior a la media en pan y cereales; leche, queso y huevos; aceite y grasas, hortalizas, sal, especias y hierbas culinarias; sopas, preparados para postres y levadura; alimentos para bebé y productos dietéticos; aguas minerales, bebidas refrescantes y zumos; espirituosos y licores, y vinos.

Más café, te y cacao

En cinco años, el carro de la compra de las familias cántabras ha variado, según el estudio, destacando “sobremanera” la evolución negativa que ha tenido la inversión en aceites y las grasas (un 54%), mientras que fue la tendencia contraria en café, té y cacao (creció un 16%).

Asimismo, otro tipo de productos que también han disminuido su presupuesto de manera importante en los hogares cántabros son el pescado (un 10%) y los vinos (9%).

Datos de España

En el conjunto de España, emplean al año una media de casi 4.400 euros en la adquisición de comida y bebida, mientras que, a título individual, se desembolsa cerca de 1.700 euros, contexto donde la carne se alza como el “producto estrella” al que se destina más dinero.

Como en el caso de Cantabria, la carne fue el producto en el que más invirtieron las familias españolas y concentró el 23 por ciento del presupuesto destinado a la alimentación.

Su gasto se orienta en primer lugar en la charcutería, después hacia la carne de ave, le sigue la de bovino, la de porcino y en último lugar, los despojos y casquería.

Al gasto en carne, le siguen el pan y los cereales con un 15 por ciento. Además, alrededor de un 12 por ciento de la liquidez total de las familias se destina a leche, queso y huevos, y también al pescado, mientras que, rondando el 9 por ciento se encuentra la partida de las frutas y las hortalizas y el 5 por ciento, las aguas minerales, bebidas refrescantes y zumos. Por último, al resto de categorías de productos se destina menos del 4 por ciento.

Por comunidades

Además de los casos opuesto de País Vasco (4.957 euros) y Extremadura (3.718 euros) respecto al gasto en comida y alimentos, el estudio ofrece datos sobre el resto de comunidades autónomas.

Aquellas comunidades con un gasto medio por hogar superior a la media eran Navarra, Galicia, Cataluña, Aragón, Andalucía, Madrid y Murcia. Además, según el estudio, “los cuatro primeros territorios repetían en tener un gasto medio por persona superior a la media”, además de Asturias, La Rioja y Castilla y León.

Por el contrario, el gasto medio por hogar era inferior a la media en Castilla-La Mancha, Islas Baleares, Canarias, Cantabria, la Comunidad Valenciana, Castilla y León, Asturias y La Rioja.