Albert Ronald Morales presentó en Camargo los beneficios de la Frutoterapia


La fruta debe tomarse como aperitivo y nunca como postre. Esta es una de las primeras lecciones que ofreció ayer en La Vidriera Albert Ronald Morales, el padre de la Frutoterapia. Una ciencia que según este bioquímico colombiano puede hacer que la gente se cure -o goce de una buena salud- consumiendo correctamente la inmensa cantidad de variedades frutales que da la naturaleza.

La frutoterapia es considerada una técnica terapéutica alternativa mediante la cual se emplean sustancias curativas de las frutas con el objetivo de ayudar al organismo para hacer frente a todos los desgastes de energía o a recuperar su salud

Ronald Morales fue el encargado de inaugurar el ciclo de conferencias titulado ‘Salud Natural’ que se va a celebrar durante los próximos viernes en Camargo, organizado en colaboración con la Concejalía de Cultura. Y lo hizo dando a conocer algunas de sus recomendaciones sobre los alimentos que se deben tomar y cuáles hay que evitar.

Hizo especial incidencia en los beneficios que la fruta tiene para aquellas mujeres que atraviesan la menopausia y explicó que problemas como la osteoporosis se pueden paliar con el calcio de la fruta, que el cuerpo lo asimila en un 80 por ciento frente al 20 por ciento de las pastillas.

De hecho, señaló que una chucharada sopera de sésamo crudo aporta la misma cantidad de calcio que 10 litros de leche, y cuenta con la ventaja de que es absorbido mejor por el organismo.

Productos transgénicos

En su conferencia también habló de los beneficios de consumir isoflabonas de soja, higos, orejones de albaricoque, así como del poder antibiótico de las semillas de pomelo.

Por contra, recomendó evitar los zumos envasados y abogó por el consumo de los zumos naturales hechos en casa, ya que el proceso de pasteurización provoca que el 80 por ciento de los nutrientes se pierdan debido a las altas temperaturas.

Un regreso a lo tradicional que Alberto Ronald también defendió a la hora de cocinar ya que los rápidos procesos de cocinado actuales provocan que se pierdan muchos de los beneficios que tienen los alimentos. “Antes las amas de casa dedicaban toda la mañana a cocinar, ahora en cambio quemamos el dinero”.

Donde se mostró tajante fue en los peligros de los alimentos transgénicos, a los que atribuyó ser el origen de las nuevas alergias, buena parte de las enfermedades raras, y las sensibilidades que generan determinados alimentos a algunas personas.

También acusó a la clase política y económica de plegarse a los intereses de la industria que provee de semillas genéticamente modificadas sin tener en cuenta los “peligros” que pueden ocasionar este tipo de productos.

Y puso a España como ejemplo de país “que se abre de manos y de piernas” ante compañías como Monsanto . Es más, este año “hay sembradas 93.000 hectáreas de trigo transgénico” en nuestro país, recordó.

Pero cada vez es más difícil encontrar en el supermercado productos que no tengan su origen en la manipulación genética. Sólo en los arrozes, los cambios han sido notables en los últimos tiempos. “¿Es transgénico el arroz que no se pasa y que se puede tirar 45 minutos cociendo en la olla?”, preguntó una de las asistentes a la charla.

La respuesta fue afirmativa. De hecho, hoy en día muy pocos arroces son naturales: el bomba, el basmati, los biológicos o el arroz rojo que se consume en los países árabes son algunos de los pocos que se salvan de la criba.

Ante este panorama otra espectadora le cuestionó si solamente con fruta se podía realizar una alimentación completa y sana. Alber Ronald le recomendó que es ese caso se podía optar por las proteínas de frutas y frutos como aguacate, calabaza, coco, melocotones, mango, pistachos, almendras, anacardos, avellanas o almendras.

El bioquímico señaló que España es el gran vergel de Europa, pero no sabemos aprovechar esta ventaja y optamos por otro tipo de alimentación que no siempre es la más recomendable.