Unos 150 responsables municipales de Cantabria analizaron la reforma de la Ley del Suelo


El consejero de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Urbanismo, Javier Fernández, junto con los directores generales deOrdenación del Territorio y Evaluación Ambiental Urbanística, y de Urbanismo, Fernando Silió y Fernando de la Fuente, respectivamente, y el presidente de la FMC, Julián Vélez, han presidido una jornada en la que ha expuesto las principales propuestas de la reforma de la Ley 2/2001, de 25 de junio, de Ordenación Territorial y Régimen Urbanístico del Suelo (ver borrador) con el fin de suscitar la reflexión y recibir las sugerencias de los colectivos directamente afectados.

En esta jornada, a la que han asistido más de 150 personas entre alcaldes, profesionales relacionados con el urbanismo y la ordenación del territorio, así como los responsables municipales y equipos técnicos correspondientes, el consejero ha explicado que se van a seguir los mismos pasos que se dieron con la reforma del régimen jurídico del suelo rústico que, en su opinión, “ha salido tan bien que nos ha señalado el camino a seguir”.

Para ello desde la Consejería se va a hacer una fase de alegaciones y se refundirán todas aquellas que sean aceptables y que ayuden a mejorar el texto y se realizará una segunda vuelta. Con el texto ya refundido se iniciará ya lo que es la tramitación ordinaria: tramitación en el Gobierno dónde se aprobará el proyecto de Ley para posteriormente enviarla al Parlamento para su aprobación definitiva “en el plazo más breve posible”.

“Tiene que ser una realidad este año porque queremos que las reformas se plasmen y que sirvan para algo, no por un ejercicio estético”, ha dicho Fernández, “porque se necesitan y porque con ello se mejorarán  muchas cosas”. El responsable de urbanismo ha señalado que hay que hacer un urbanismo “más ágil”, tanto en el planeamiento como en la gestión ya que “cuando primero tengamos los instrumentos legislativos para ello mucho mejor”.

En cuanto a la reforma de la Ley del Suelo ha explicado que se trata de la más importante y con mayor profundidad que se ha hecho porque, según el consejero, no es una cuestión puntual y concreta como se ha hecho hasta ahora. “Esta es una reforma que afecta a las distintas partes de la Ley, tanto al planeamiento como a la gestión y a la disciplina urbanística”, ha asegurado.

En esta ocasión se hace un repaso de toda la Ley después de casi doce años de vigencia. Para el consejero se trata de hacer un planeamiento más ágil y hacer también una gestión más real y posibilitarla “incluso en estos momentos tan complicados de crisis económica”.

Otra de las cuestiones que afronta la Ley es el tema del régimen disciplinario que desde la Consejería quieren que sea “más sensato”, con sanciones más ponderadas  y,  sobre todo, facilitar que cuando hay ilegalidades lo importante es que “se reponga la situación a su estado natural” más que multas con afán recaudatorio.