Fallece Joaquín González Echegaray


El historiador, escritor y arqueólogo Joaquín González Echegaray ha fallecido este viernes, a los 82 años de edad, tras una larga enfermedad, y tras recibir, hace tan solo unos días, el título de doctor honoris causa de la Universidad de Cantabria.

La institución académica reconocía así su eminente labor como investigador de la prehistoria, entre ellas las investigaciones en la Cueva de El Juyo de Igollo y El Pendo de Escobedo, así como la historia del Cristianismo y de Cantabria, además de referente mundial como arqueólogo en los principales yacimientos de la región, Jordania y Palestina.

Echeragay fue el creador y primer director del Museo Etnográfico de Cantabria. Doctor en Filosofía y Letras y Académico Correspondiente de las Reales Academias de Bellas Artes de San Fernando (Madrid) y de Sant Jordi (Barcelona), era canónigo de la catedral de Santander y ostentaba la Cruz del Mérito Naval con distintivo blanco.

Fue vicedirector del Museo Regional de Prehistoria y Arqueología de Santander y Director del Centro de Investigación y Museo Nacional de Altamira durante seis años, publicándose, a partir de su iniciativa y dirección, una serie de distintas monografías científicas (hasta 11) sobre temas paleolíticos que constituyen una de las aportaciones  más sustantivas a la Prehistoria española en los últimos tiempos.

Además de dirigir numerosas excavaciones arqueológicas tanto en España como en el extranjero, dictó cursos y conferencias en distintas universidades y centros de investigación, siendo autor de 26 libros y de 150 trabajos científicos de su especialidad publicados en diferentes revistas de ámbito internacional. Fue el autor de una obra ya clásica en el mundo de la historia-arqueología prerromana en España (Los Cántabros, Madrid 1966), universalmente conocida y citada.

En el mundo de la cultura regional de Cantabria además de su trabajo en el Museo Etnográfico de Cantabria, fue fundador de la revista Publicaciones del Instituto de Etnografía y Folklore Hoyos Saínz. Contribuyó a la renovación del Centro de Estudios Montañeses, del que fue presidente durante ocho años (1977-1985). En la actualidad ocupa el cargo de Director del Instituto para Investigaciones Prehistóricas (Santander/Chicago), y fue vocal del Consejo del Instituto Español Bíblico y Arqueológico de Jerusalén.