El salón de Plenos del Ayuntamiento de Camargo exhibe este miércoles la Copa del Mundo de Balonmano


Camargo exhibirá mañana miércoles la Copa del Mundo de Balonmano lograda por la selección española masculina el pasado 27 de enero, tras derrotar al combinado de Dinamarca por un histórico 35-19 que ponía el broche de oro al Campeonato organizado en España.

La recibirán a las 10:00 horas de la mañana el alcalde de Camargo, Diego Movellán, el concejal de Deportes José Ángel Diestro y el presidente de la Federación Cántabra Alberto Urdiales, junto con representantes del club Balonmano Camargo y alumnos de los centros educativos de Valle.

El trofeo permanecerá exhibido en el salón para que las personas interesadas en verlo personalmente puedan disfrutar de esta oportunidad y fotografiarse junto a él.

“Los colegios del Valle de Camargo se suman a esta iniciativa y ya han confirmado su asistencia con un total de unos cuatrocientos escolares que estarán en la llegada del trofeo mientras que se espera una gran afluencia de visitantes aficionados y curiosos a lo largo de la jornada”, destacan desde el Ayuntamiento.

La final

El cartel de la final era inmejorable, un Dinamarca-España, el equipo anfitrión ante la actual campeona de Europa y principal aspirante al título. La selección española había asumido la responsabilidad de llegar a la final de “su Mundial” y con el objetivo cumplido se presentaba liberada de presión y con la intención de disfrutar del partido decisivo.

Para casi todos los expertos y medios especializados, Dinamarca partía como favorita en la final pese a jugar contra el anfitrión. El equipo de Ulrik Wilbek había rozado la perfección a lo largo del campeonato y los cómodos resultados obtenidos durante todo el Mundial le habían permitido realizar muchas rotaciones de jugadores.

Por todo ello a nadie se le pasó por la cabeza lo que ocurrió en la gran final del 27 de enero de 2013 donde España realizó un planteamiento perfecto que desdibujó a Dinamarca desde el minuto 1 de partido.

Los de Valero Rivera comenzaron el partido con mucha confianza y llegaron al descanso en pleno éxtasis tras un 7-0 de parcial y un 18-10 que reflejaba la enorme superioridad de los Hispanos.

Lejos de reaccionar, en la segunda mitad se vio a una Dinamarca aún más desdibujada ante una exhibición impresionante de defensa y contraataque de España.

Los Hispanos llegaron a alcanzar los 18 goles de ventaja en un resultado inédito en ninguna final internacional de este deporte. Era una final de récord, que acabó con 16 goles de ventaja para los españoles y que confirmó el segundo título mundial para el balonmano español.