Diego afirma que la Ley de Costas permite proteger y “convertir en un valor” el territorio


El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha afirmado que la reforma de la Ley de Costas permite conjugar el doble reto, por un lado de “valorar y proteger adecuadamente el territorio para preservar sus valores y legar para el futuro un territorio en mejores condiciones” y, por otro, “convertirlo en un valor para que a nuestra tierra vengan visitantes e inversiones”.

Para Ignacio Diego, el “espíritu” de la nueva Ley de Costas es preservar los valores de Cantabria, un territorio “muy especial, maravilloso y con atractivos naturales”. El presidente regional ha realizado estas afirmaciones durante su participación ayer, junto con el presidente del Senado, Pio García Escudero, en un encuentro con las asociaciones de afectados por la Ley de Costas. Previamente, García Escudero ha visitado la sede del Gobierno de Cantabria.

En el acto celebrado en el Hotel Bahía han intervenido, además de los presidentes del Gobierno de Cantabria y del Senado, el presidente de la Asociación Raos 99, Francisco Meng, y el presidente de la Asociación Cántabra de Afectados por la Ley de Costas (ACALCO), José Luis Thomas. Ha estado presente, además, la consejera de Presidencia y Justicia, Leticia Díaz y numerosos empresarios y afectados por la norma.

Ignacio Diego ha expresado su “reconocimiento y agradecimiento” a Pío García Escudero por su “colaboración con Cantabria para resolver problemas como el de la Ley de Costas”, que se afrontó con “éxito”, actuando “desde la responsabilidad desde la oposición y desde el Gobierno con la misma convicción, intención e interés de resolver problemas para conseguir resultados que se acercan bastante al óptimo”.

El presidente regional ha afirmado que de esto se debe “aprender la lección” de que “no es lo mismo un tipo de Gobierno que otro, ni unos políticos iguales que otros” y, de hecho, continúa Diego, hubo “un Gobierno anterior que ante un problema de toda Cantabria no quiso hacerle frente ni asumir la trascendencia que tenía y enfrentarse a conceptos que se consideraban inamovibles”. Por el contrario, recuerda Ignacio Diego, “nosotros le hicimos frente, como lo estamos haciendo para buscar soluciones ante la Ley de Montes o en lo que respecta a la industria de la Comunidad, como por ejemplo respecto al céntimo verde”.

Por su parte, Pío García Escudero ha explicado que la reforma de la Ley de Costas quiere “racionalizar y aplicar el sentido común” y hacer compatible “la protección del litoral con la propiedad privada, con el fomento de la economía y sobre todo con dar seguridad jurídica”. Se trata, para el presidente de Senado, de una Ley que “busca el punto de equilibrio de la reforma del litoral con todos esos principios”.

García Escudero querido especialmente poner en valor “el esfuerzo y trabajo” de Leticia Díaz a la hora de conseguir los apoyos para la toma en consideración de la norma en el Senado, que supuso además que se viera “la necesidad de la reforma de la Ley de 1988″.

En este mismo sentido se ha pronunciado José Luis Thomas, que ha destacado la defensa “digna de una luchadora” que la entonces senadora y actual consejera de Presidencia y Justicia, Leticia Díaz, realizó de la toma en consideración por el Senado de la reforma de la Ley.

En su opinión, hay tres personas fundamentalmente que “han sabido romper la lata de la reforma de la Ley de Costas” y que son como “los arietes de nuestra selección española: Ignacio Diego, Pío García Escudero y Leticia Díaz”.

Por su parte, Francisco Meng ha explicado que gracias a “la acertada y decidida intervención” y el “crucial apoyo” del Partido Popular desde la oposición y después desde el Gobierno se está “a punto de conseguir la modificación de una Ley que parecía tabú”.

Por ello, ha señalado que el acto celebrado persigue “mostrar públicamente lo que la firme voluntad de unos políticos cabales es capaz de lograr para la mejora social y económica y social de un país sin necesidad de grandes y espectaculares inversiones”.

Si todo termina como esta planteado, asegura Meng, la reforma de la Ley supone para todas las empresas concesionarias en el dominio público “la recuperación de todo su patrimonio y de su posible financiación y lo que es más importante, la ilusión por continuar, la ilusión por ampliar y continuar trabajando durante muchos años”.