Camargo proyecta mejores accesos a la Cueva del Pendo para impulsar su atractivo turístico


El alcalde Diego Movellán ha anunciado que Camargo ha comenzado a dar los primeros pasos para conseguir que la Cueva de El Pendo, declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 2008, cuente con nuevos accesos.

El primero de los pasos se ha dado ahora. Es la solicitud al Ministerio de Cultura para acceder a una subvención de 36.000 euros para la redacción del proyecto de un nuevo trazado para la carretera que lleva a la cavidad.

La idea es contar con un nuevo recorrido que circunvale en entorno inmediato de la cueva atravesando parte de la Sierra de El Pendo. Con ellos se logrará tres objetivo que facilitará el acceso a esta “joya” de la Historia de la Humanidad.

>Recordemos que actualmente el acceso transcurre por una carretera sinuosa, de un solo carril y que presenta un estado “inaceptable”, ha asegurado Movellán, “cuando se trata de llegar a un recurso turístico y cultural de la importancia de una cueva declarada Patrimonio de la Humanidad”.

Este nuevo recorrido permitiría además algo que la orografía por la que transcurre el actual y único acceso ha hecho hasta la fecha imposible y que es “básico” para la potenciación turística como es el tránsito de autobuses, ya que actualmente solo es posible llegar a El Pendo en vehículo particular.

Alejar los coches

El segundo de los objetivos de este nuevo acceso es alejar de forma preventiva el actual paso de vehículos del entorno más próximo a la cueva. De esta manera, se actuará antes de que las necesidades de conservación tanto de las pinturas como de las formaciones geológicas que alberga la cavidad lleven en un futuro a adoptar esta medida de forma urgente.

El tercero de los objetivos del nuevo trazado es crear un “eje temático de Patrimonio”, potenciar el conocimiento de los recursos turísticos y culturales del entorno dado que el tramo correspondiente al Valle de la Sierra de El Pendo permite realizar un recorrido de alto valor histórico, natural y cultural.

Impulsar el Plan Turístico

Acortar el recorrido de acceso, ensanchar la carretera para dotarla de un segundo carril y ampliar el aparcamiento de vehículos para los visitantes van a suponer un importante impulso para el Plan de Dinamización Turística de Camargo.

Para llevar a cabo la redacción del proyecto de nuevo trazado se ha solicitado ayuda al Ministerio de Cultura a través de la orden de subvenciones convocada para la conservación, protección y difusión de bienes declarados Patrimonio Mundial.

Además, para la redacción de la Memoria Técnica que acompaña a la solicitud, el Ayuntamiento ha contado con el apoyo de la Consejería de Cultura del Gobierno de Cantabria, gestora de la Cueva.

El proyecto a redactar en un plazo de seis meses tras el fallo de la subvención y la adjudicación de los trabajos, detallará las obras precisas para la ejecución de este nuevo trazado, la cartografía, los estudios geotécnicos y la localización de los servicios afectados.

Este nuevo acceso con el que Camargo espera contar a medio plazo y para cuya realización será precisa la implicación de varias administraciones, va a permitir una mejor conservación y protección del entorno y de la propia cueva.

También va a permitir una mayor eficacia de las acciones de divulgación de la “joya de Camargo”, incluida 23 años después que Altamira en la lista que reúne a los testimonios excepcionales que explican una civilización desaparecida.

Visita de la UNESCO

La UNESCO supervisa periódicamente el estado de conservación y de explotación de los monumentos declarados Patrimonio de la Humanidad. Uno de sus expertos, Ángel Morillas, visitó El Pendo en junio de 2012 y destacó la calidad de la cavidad que se enseña, aseguró, “de forma magnífica”.

El Pendo se ubica en las proximidades de la localidad de Escobedo. Fue excavada en 1878 por Marcelino Sanz de Sautuola y desde ese momento ha sido objeto de numerosas exploraciones arqueológicas que han culminado con el descubrimiento de un importante panel de pinturas rojas en 1997, un friso de 25 metros cuya cronología, difícil de fijar de manera absoluta, parece situarse en una fase antigua, en torno a los 20.000 a.C.

El estudio de su yacimiento arqueológico ha aportado información clave para el conocimiento del comportamiento humano, la evolución humana y tecnológica, a través del Hombre de neandertal y el Homo sapiens.

De este modo, su secuencia estratigráfica y arqueológica, que se inicia al menos hace unos 82.000 a.C. y alcanza hasta el 1.500 a.C., están en el punto de mira de las discusiones científicas.