Una monja de las Carmelitas Descalzas de Maliaño destaca la felicidad de los llamados a la vida contemplativa


La hermana Carmen de Jesús, que pertenece a la comunidad de las Carmelitas Descalzas del Monasterio del Alto de Maliaño, ha destacado que las personas llamadas a la vida contemplativa “se sienten felices, realizadas, alegres y en paz, por estar dedicadas a Dios y colaborar en la extensión de su Reino”.

Así lo ha dicho con motivo de la Jornada de la Vida Contemplativa (Jornada ‘Pro Orantibus’), que la Iglesia celebra este domingo, Solemnidad de la Santísima Trinidad.

Según recuerda el Obispado de Santander, los objetivos de la Jornada de ‘por los que oran’ son los de agradecer y valorar la presencia de la vida contemplativa de los monasterios, así como rezar por estas comunidades y por sus vocaciones.

Esta monja también señala que para el pueblo de Maliaño, donde se hallan este monasterio con una comunidad contemplativa que reza, supone “una evangelización para la gente de los alrededores, incluso para las personas no creyentes ni practicantes”, como se desprende de los testimonios que ella ha percibido, asegura la hermana Carmen de Jesús.

En la Diócesis de Santander existen once comunidades contemplativas femeninas que suman 128 miembros, a las que hay que añadir uno masculino con 20 monjes en el monasterio cisterciense de Cóbreces.