Tom Cruise llega a La Vidriera para volver a salvar el Mundo


La Vidriera proyectará este fin de semana la película ‘Oblivión’, un film futurista de ciencia ficción en el que Tom Cruise interpreta a Jack Harper, uno de los últimos mecánicos de aviones no tripulados destinados a la Tierra que forma parte de una enorme operación dirigida a extraer recursos vitales después de décadas en guerra con la aterradora amenaza que representan los Scavs.

El film nos sitúa en el año 2073. Hace más de 60 años la Tierra fue atacada; se ganó la guerra, pero la mitad del planeta quedó destruido, y todos los seres humanos fueron evacuados.

Jack Harper (Tom Cruise), un antiguo marine, es uno de los últimos hombres que la habitan. Es un ingeniero de Drones que participa en una operación para extraer los recursos vitales del planeta. Su misión consiste en patrullar diariamente los cielos.

Un día, rescata a una desconocida de una nave espacial y, entonces, se ve obligado a replantearse sus convicciones más profundas.

Lo que dice la crítica

“Un nuevo ejercicio de artillería pesada para arrasar taquillas, sin renunciar a una cierta mirada adulta y a una cierta ambición creativa. (…) La marca Cruise da lo que uno espera —es entretenimiento sólido y generoso—, pero ni un aliciente más” (Jordi Costa: Diario El País)

“Un pastiche cuya única virtud corre a cuenta del departamento de los efectos visuales. (…) una historia incapaz de tomar la suficiente distancia con lo narrado para resultar inteligente” (Luis Martínez: Diario El Mundo)

“No se queda sólo en una peripecia llena de aventura, acción y entretenido espejismo (…), sino que engarza entre todo ello una idea, una fábula, entre la realidad y su manipulación” (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)

“El «patchwork» de diseño que combina ideas visuales de «2001» y «Alien» es fantástico, espectacular (…) También es moroso, tedioso, lacónico. (…) a la película le cuesta aceptar su dimensión existencialista: su mensaje es demasiado benévolo” (Sergi Sánchez: Diario La Razón)

“Kosinski se limita a intentar vendernos una historia trascendente que acaba siendo confusa y sin atisbo de emotividad. No es una película despreciable, pero su exceso de ambición ha podido con ella” (Jordi Batlle Caminal: Diario La Vanguardia)

“Sus mayores virtudes se hallan en lo estético (…) Una historia con muchas posiblidades arruinada por un tratamiento demasiado solemne” (Yago García: Cinemanía)