Experto destaca en Camargo el potencial turístico del patrimonio industrial


El profesor de Patrimonio y Turismo en Espacios Rurales y Doctor en Geografía e Historia de la (UC) Gerardo Cueto Alonso ha asegurado este jueves que las “oportunidades turísticas” que ofrece el de “no están aprovechadas”, ya que “se está demoliendo sin sentido” y “muchas cosas se han perdido” al “dejarlas abandonadas” tras el cese de su actividad.

Así lo ha manifestado tras el acto inaugural de ‘Turismo y patrimonio industrial’, curso de verano de la UC que dirige y que se ha alzado como el que más acogida ha tenido hasta el momento en la sede de Camargo, con 43 estudiantes matriculados.

Cueto Alonso ha explicado que por “turismo industrial” se pueden considerar “las visitas para clientes o turistas que organiza la industria viva, como bodegas”, y “los museos o centros de interpretación” que se generan “en antiguas instalaciones industriales o mineras” que tras quedar en desuso “se les da un nuevo valor”, “para recordar la actividad que allí se realizaba”.

Cantabria “tiene posibilidades” de aprovechar su patrimonio industrial, especialmente “en lo relacionado con recursos naturales, como minas de hierro y canteras”, y existen “planes de dinamización turística” y utilización de estos espacios, pero “en numerosas” ocasiones “la idea se abandona”, ha indicado Cueto, tras añadir que “el problema es la falta de concienciación de la gente sobre la importancia de este pasado”.

El profesor de la UC se ha referido a Asturias y País Vasco como “dos grandes regiones de patrimonio industrial”, aunque “no por ello es pequeño el de aquí”, y ha subrayado que “todas las provincias que colindan” con Cantabria tienen “importantes museos mineros” y “aquí no tenemos nada”, cuando se podría “crear una red” de exposiciones y centros de interpretación “de este mismo estilo”.

“La industria siderúrgica de la Bahía de Santander, la química de Torrelavega y de la cuenca del Besaya, las minas de hierro de Revilla y Camargo, las canteras de la zona de Escobedo o la mina de Reocín -la más importante de Europa y de las más importantes del mundo de zinc-”, son algunos de los ejemplos del “interesante y variado patrimonio industrial” cántabro que ha mencionado Cueto, además de “otra serie de elementos dispersos por la trama urbana que recuerdan ese pasado”, como la Vidriera o B3 Cable..

Este patrimonio industrial cántabro se localiza en comarcas que “se han relacionado con contaminación” y que “no generan una atracción turística importante” por sí solas, pero se pueden restaurar y “hacerlas atractivas” para la gente, que note que “ya no huele a azufre o que una ría ya no está sucia”, y “combinar con otros elementos de temática amplia” que “puedan atraer a mayor número de visitantes”, ha señalado el experto.

Asimismo, ha indicado que aunque “no se recuperan todos los empleos que se pierden cuando cierra una industria o una minería”, estos espacios se pueden utilizar para construir “nuevos polígonos o empresas que sirvan de impulso económico”.

Enclave “idoneo”

Cueto ha finalizado matizando que Camargo es un enclave “idóneo” para impartir este curso porque “históricamente ha tenido una industria muy potente” y su “patrimonio es centenario”, aunque en los últimos años “los espacios productivos de muchas fábricas que cerraron han desaparecido” porque “la demanda de vivienda” hace que se empleen para “construir zonas residenciales”.

En el acto inaugural del Curso de Verano ‘Turismo y patrimonio industrial’, también estuvieron presentes el coordinador de Empleo y Formación de Camargo, Jesús Gómez, y el director de la sede localizada en el Centro Municipal de Empresas, José María Zamanillo.