Emilio Bolado e Hijos, S.L. y ACANSA entran en fase de liquidación


El Boletín Oficial del Estado recoge en su edición de hoy los anuncios de sendos autos por los que declaran en concurso a las empresas e Hijos, S.L y , pertenecientes al Grupo , con simultánea apertura de la fase de liquidación.

En cuanto a la primera, el auto del 4 de julio declara en concurso a la empresa con domicilio en Cacicedo de . De esta manera, se ha suspendido a la empresa en el ejercicio de las facultades de administración y disposición sobre su patrimonio, siendo sustituido por la Administración Concursal, que recae en Calixto Alonso del Pozo.

Los acreedores deberán dirigirse a este administrador concursal en el plazo de un mes para informarle sobre la existencia de créditos y deberán hacerlo, tal como establece la ley, por medio de procurador y asistidos de letrado.

En el auto consultado por Noticias de Camargo, el magistrado Carlos Martínez de Marigorta Menéndez recoge que procede la declaración de concurso al apreciarse la concurrencia de elementos que así lo hacen necesario.

Entre ellos, señala que “analizados los documentos obrantes en autos resulta  posible valorar la concurrencia de la situación de insolvencia, dado que se presenta un estado de cese total de la actividad, con un activo cuyo valor total de mercado no se indica pero sí el contable (2.260.589,18 euros) y un pasivo de 5.54.719,26 euros, estando todos los créditos vencidos”.

En el caso de Aglomerados de Cantabria, S. A. (ACANSA), el auto del mismo magistrado indica que la empresa domiciliada en Peñacastillo presenta “un estado de cese de la actividad, con un activo cuyo valor total de mercado no se indica pero sí el contable (227.425,02 euros) y un pasivo de 3.768.579,93 euros, estando todos los créditos vencidos”

El magistrado ha designado como administrador concursal Agustín García Aranzábal, y el plazo que tienen los acreedores para comunicar las deudas es también de un mes.

Ambas empresas forman parte del Grupo Emilio Bolado. La matriz cesó el pasado mes de marzo a los siete trabajadores que aún le quedaban en plantilla. Estos empleados habían permanecido al margen del expediente de regulación de empleo que afectó al resto de la plantilla.

Según fuentes consultadas por Noticias de Camargo, se trataba de los últimos empleados que quedaron en la empresa con sede en Cacicedo, ya que los 52 trabajadores afectados por el último expediente de regulación de empleo pasaron a engrosar las listas del paro el pasado mes de diciembre, mientras que otros 23 que habían quedado para realizar pequeñas obras que quedaban en cartera recibieron la notificación de despido el 31 de enero.

En total, este grupo empresaria  llegó a tener cerca de 300 trabajadores.