FNYH cree que el incendio de las Marismas de Alday “podría haber sido provocado”


La Fundación Naturaleza y Hombre () ha presentado una denuncia ante la Guardia Civil por el incendio que se originó en el entorno de las Marismas de Alday y ha solicitado que se abra una investigación para buscar a los responsables porque cree que “podría haber sido provocado”.

Esta organización conservacionista se ha congratulado, no obstante, de que la marisma no haya sufrido y siga manteniendo su “espectacular biodiversidad” pese a lo “aparatoso” del fuego y del dispositivo de extinción, aunque considera que han sido unos hechos graves que “amenazan” la conservación del humedal.

“El fuego en el entorno de la marisma no es un hecho nuevo, lleva produciéndose desde hace varias décadas, aprovechando el estado de abandono de las parcelas, taludes y servidumbres de todos los viales, zonas industriales, etc. del municipio de , lugares en donde el plumero prolifera por doquier”, señalan.

Por ello, han solicitado a las instituciones que mantengan limpio de plumeros las servidumbres de sus infraestructuras, “ya que amenazan la integridad del humedal de Alday” debido a la posible penetración de un fuego a la reserva municipal, y con el bombeo y diseminación de semilla cada verano, que inunda toda la superficie circundante.

FNYH también ha agradecido públicamente “los esfuerzos realizados por los equipos de extinción, que han ayudado a evitar mayores daños”, y ha agradecido “a todos los voluntarios, trabajadores e instituciones que han colaborado en eliminar los plumeros dentro del humedal y a plantar el bosque de ribera que tiene actualmente, que ayuda a detener el fuego, al actuar como un formidable cortafuegos natural”.

Además, la Fundación Naturaleza y Hombre ha recordado que “acomete en solitario las tareas de conservación, mantenimiento, educación y atención al visitante, desde el año 2009, enmarcadas dentro de convenio Áreas para la vida” y que una gran cantidad de aves la utilizan durante la invernada, pero también en la época de reproducción”.

“Igualmente se ha desarrollado unos extensos carrizales, grandes superficies de lámina de agua y varios kilómetros de bosques de ribera, poblados de alisos, sauces, abedules y otros acompañantes. Durante este año, se han acometido diversas tareas de eliminación de plantas invasoras, entre ellas el plumero en las lagunas, también el cuidado de las infraestructuras, seguimientos de las especies y campañas de voluntariado y múltiples visitas organizadas a la reserva y a la Casa de la Naturaleza”, finalizan.