La Asociación de Jefes de Policía Local de Cantabria celebrará su gala en Camargo


El Centro Cultural La Vidriera albergará el próximo 27 de septiembre a partir de las 19:00 horas la gala de la Asociación de Jefes de Policía Local de Cantabria.

En el transcurso de dicho acto tendrán lugar las condecoraciones a distintos servidores públicos y ciudadanos, que serán distinguidos con la Cruz al Mérito Profesional y con la Cruz de Servicios Distinguidos.

Entre ellos cuatro agentes de la Policía Local de Laredo recibirán la Cruz al Mérito Profesional por socorrer con éxito a una pareja de jóvenes laredanos que se encontraban inconscientes por un escape de gas producido en su vivienda el pasado mes de abril.

Los hechos motivo del reconocimiento se remontan al pasado 15 de abril. La determinación de los agentes Neftalí Santisteban, David Zaballa, Sergio Castillo y Victorio Expósito les permitió localizar y rescatar a un chico y una chica que se encontraban inconscientes en el interior de su vivienda.

Minutos antes ella había efectuado una llamada telefónica en la que alertaba del desvanecimiento de su compañero y de sus propios mareos. La comunicación quedó interrumpida justo cuando la comunicante ubicó la calle y el portal de su domicilio. Una residencia con 195 pisos que convirtió el rescate en una endiablada contrarreloj que tuvo un final feliz.

Tres de los agentes se trasladaron a las inmediaciones de la residencia, en cuyo exterior encontraron el vehículo del chico. Mientras la primera ambulancia de Soporte Vital Avanzado del 061 movilizada por el 112 accedía al lugar, el portero de la residencia refirió a los policías aquellos pisos cuyos inquilinos podían responder al perfil que se investigaba: una pareja de chicos jóvenes, o al menos una chica joven.

Intervención crucial

Reforzados por el propio personal sanitario, los efectivos policiales comenzaron a auscultar con suma celeridad, una a una, las puertas de cada vivienda. Uno de los agentes, que había subido hasta el séptimo piso para verificar una de las viviendas sugeridas por el portero, se percató de un leve gemido en el hogar contiguo.

Tras verificar que, efectivamente, se trataba de una voz agonizante, pidió refuerzos y con la ayuda de un compañero, echaron la puerta abajo.

Allí se toparon con la chica, tendida en el suelo boca abajo, con el móvil junto a su mano, y que apenas balbuceaba. En otra estancia, sobre el sofá, el chico estaba completamente inconsciente. De acuerdo a lo que establece el protocolo ante este tipo de intervenciones, los policías procedieron a abrir las ventanas, cerraron la llave del gas, y dejaron que fueran las asistencias sanitarias quienes asumieran el protagonismo.

Tras unos minutos de angustiosa espera, la chica comenzó a volver en sí,y fue rápidamente evacuada al Hospital de Laredo. El chico, con más de 180 pulsaciones y las pupilas completamente dilatadas, fue atendido en el lugar de los hechos hasta que, estabilizado, fue igualmente derivado al centro hospitalario y requirió de su ingreso en una cámara hiperbárica.

Ambos recibieron el alta 24 horas después. Su primer destino fue el Ayuntamiento de Laredo, donde acudieron para expresar su gratitud a la Policía Local por una actuación que les salvó milagrosamente la vida.

Unos “ángeles de la guarda” que, orgullosos de haber evitado una tragedia, rehuyeron cualquier tipo de protagonismo señalando que “nos hemos limitado a cumplir con nuestro deber”.