Los afectados por los soplaos denuncian que el problema sigue “estancado”


Reproducimos el comunicado del colectivo de afectados por los soplaos:

“La Asociación de afectados por los soplaos en el Valle de Camargo de nuevo quiere alzar la voz para lamentarse, después de más de diez años, de la situación de abandono que siguen padeciendo vecinos de este valle por parte de las Administraciones,

Si bien en el mes de julio el Presidente de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico nos llamó para informarnos de una reunión que mantendría con el Alcalde de Camargo el día 18 de septiembre, no hemos vuelto a tener noticias suyas desde entonces.

Tras esa fecha, al no ser ellos quienes se pusieran en contacto con nosotros para decirnos a qué acuerdo habían llegado, hemos llamado en repetidas ocasiones, tanto a la CHC como al Ayuntamiento, pero no hemos conseguido que nos digan nada.

Esta situación es especialmente grave si tenemos en cuenta que viene precedida de otra en la que se dejó en entredicho que el Plan de Actuación propuesto por la CHC se fuera a llevar a cabo, ante la falta de participación, según ellos, del Ayuntamiento. (Recordaremos que parte de las viviendas afectadas fueron ya cimentadas por la CHC, pero todavía ninguna de las viviendas incluidas en el Plan de Actuación han sido atendidas. ¿Qué sucede, que anteriormente la CHC afrontaba la cimentación de las viviendas y daba por solucionado parte de un gravísimo problema sin contar con la actuación de otras Administraciones (Léase el Ayuntamiento de Camargo)?, ¿Condiciona ahora la CHC su actuación a la intervención de esta Administración?, ¿Hay diferencia entre unas viviendas y otras, entre unos afectados y otros, entre el problema de unos y el de otros?)

Pero en fin, todo esto nos parece muy negativo, por dos motivos: por un lado, nos resulta inconcebible que haya que pelearse por recibir información en un tema que nos afecta tan directamente.

Por otro, creemos que si el resultado de la reunión hubiera sido positivo ya se le hubiera dado bombo y platillo en los medios de comunicación; pero ni siquiera unos chinchines o un triángulo han sonado en esta ocasión. Malo.

Coincide todo esto, por otro lado, con el décimo aniversario del problema, que comenzó en octubre de 2003. Y que se dice pronto, pero son ya diez los años que llevamos sufriendo este gravísimo problema, luchando con las Administraciones y esperando a que por fin le pongan una solución al drama de tantas familias. Diez años de hacernos sentir más un estorbo que unas víctimas de sus acciones. Teniendo en cuenta que los soplaos se desencadenaron por su mala actuación, como así dictó una sentencia de la Audiencia Nacional, cuyo recurso al Supremo no fue admitido.

Por otro lado, aunque tal vez parece que nuestro problema pudiera quedar palidecido en estos tiempos de grave crisis institucional y económica, cabe señalar que ha marcado gran parte de nuestras vidas de forma imborrable y queremos poder darle carpetazo de una vez por todas.”>