La Biblioteca Central acoge la exposición del pintor camargués Julio de Pablo, “orgullo de esta tierra”


El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha inaugurado en la Biblioteca Central la exposición antológica de Julio de Pablo, el pintor de Revilla de Camargo fallecido hace cinco años. Más de un centenar de obras recorren los 60 años de su producción artística, reunidos por el comisario de la muestra, Luis Alberto Salcines, en esta magna exposición que puede visitarse hasta el 10 de enero.

Diego ha estado acompañado por el consejero de Educación, Cultura y Deporte, Miguel Ángel Serna; por el director general de Cultura, Joaquín Solanas; el director del Museo Municipal de Bellas Artes, Salvador Carretero; el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santander, César Torrellas; artistas y amigos de Julio de Pablo como Gloria Torner, Javier Casanueva o José Ramón Rodríguez Altónaga.

Este último, director de la Fundación Julio de Pablo, agradeció al presidente de Cantabria el apoyo incondicional que le ofreció el pasado febrero, cuando acordaron trabajar conjuntamente para divulgar y transmitir a las nuevas generaciones el legado del artista, miembro de “una de las constelaciones de pintores fundamentales de las segunda mitad del siglo XX”, como manifestó el doctor Altónaga.

“Un orgullo de esta tierra”

Ignacio Diego, quien recorrió previamente la exposición acompañado por el comisario de la misma, ponderó la “larga y prolífica vida de Julio de Pablo”, reconociendo la labor de mecenas que desempeñó en la vida del artista el conocido traumatólogo santanderino. El presidente definió all pintor Julio de Pablo como “orgullo de esta tierra, un camargués ilustre y una gran persona; una persona entrañable a quien tuve la fortuna de conocer y disfrutar de su amistad”.

La exposición ‘Julio de Pablo, el poeta que hablaba en colores’ ofrece obras de la Fundación del pintor, junto a otras de la Colección Norte de la Consejería de Educación, Cultura y Deporte, del MAS, del Ayuntamiento de Camargo y de colecciones particulares de José María Lafuente, Javier Casanueva y Ángel Acero.

La exposición reúne obras representativas de la primera época con paisajes influidos por Agustín Riancho y los impresionistas franceses, hasta los años 60 en que definió su inconfundible estilo abstracto, además de piezas en distintos lenguajes plásticos: dibujos, gouaches, carteles, cerámicas y óleos sobre lienzo, tabla y papel. Acompañan la muestra otras obras, recuerdos de amigos como Álvaro Delgado, Ángel de la Hoz, Adolfo Estrada o Enrique Gran, que definen el perfil humano de este pintor autodidacta. En la exposición de la Biblioteca Central puede verse sobre un caballete la última obra inacabada de Julio de Pablo.

El director de la Fundación Julio de Pablo hizo mención a su amistad con Julio de Pablo desde su infancia hasta su muerte. “Hoy es un día feliz para la Fundación y para el artista, dijo Rodríguez Altónaga. El doctor destacó la relación del pintor con literatos, poetas y escritores, finalizando su intervención con un poema de Gerardo Diego titulado `Conferencia con Julio de Pablo’.