Desmantelada una organización internacional de tráfico de droga con ramificaciones en Muriedas


La Guardia Civil, en la denominada operación “Sosso”, ha desarticulado una organización internacional dedicada al tráfico de cocaína que, desde Colombia, vía Venezuela y pasando por Portugal, ha intentado introducir en España cerca de 300 kilos de cocaína transportándola en un velero que fue interceptado en Portugal.

La operación se ha desarrollado en Cantabria, Madrid, Barcelona y Portugal, con el apoyo de la Policía Judiciaria y la Policía Marítima de ese país, procediéndose a la detención de 27 personas, de las que 18 son de nacionalidad colombiana, 6 españoles, 2 rumanos y 1 de Estados Unidos. S

e han practicado 20 registros, se ha desmantelado un laboratorio de adulteración de cocaína y se ha interviniendo un velero y 5 vehículos, 3 kilos de sustancia de corte, 2 armas de fuego y 118 cartuchos, 75 teléfonos móviles y más de 15.000 euros, entre otros efectos.

La investigación se inició al conocer el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Cantabria la identidad de personas que se podían estar dedicando a la adquisición, almacenamiento y elaboración de sustancias estupefacientes en la Comunidad Autónoma de Cantabria.

Siguiendo esta trama se pudo establecer una organización con dos ramas, una asentada en Madrid, con ramificaciones en Barcelona, y otra localizada en Santander.

Ramificación en Madrid

Los agentes pudieron averiguar que la rama asentada en Madrid estaba preparando la llegada de un velero cargado de cocaína, suponiendo que el destino final de esta sustancia era Madrid, aunque alguna partida podía ir dirigida a Cantabria.

Los guardias civiles pusieron al descubierto que el velero llegaría a un puerto de El Algarve portugués, por lo que establecieron contactos con la Policía Judiciaria del país vecino para solicitar su colaboración y explotar la operación de forma conjunta.

El pasado día 2 de agosto se detectó el velero fondeado a unos 50 metros de la playa del puerto portugués de Portimao, siendo abordado por la Policía Marítima de Portugal, procediendo en ese momento a la detención del único ocupante de la embarcación, y simultáneamente a la detención de otros dos ocupantes del velero que se habían trasladado a tierra en una embarcación semirrígida, así como a la de los dos hombres que les esperaban y que se habían trasladado desde Madrid a recoger la droga. Los detenidos son cuatro de nacionalidad colombiana y uno estadounidense.

Inspeccionada la embarcación, en un compartimento oculto en la zona de proa, bajo un colchón y entarimado de madera, se encontraron 260 embalajes con forma de ladrillo que contenían un total cercano a los 300 kilos de cocaína. Igualmente se pudo averiguar que la embarcación había partido de Venezuela, tras haber recibido la droga desde Colombia.

Al día siguiente se realizó un registro en Madrid, en el domicilio de uno de los detenidos, donde se intervino más de 5.000 euros en metálico, unos 200 gramos de sustancia de corte, ordenadores y numerosos teléfonos móviles. A los pocos días se detuvo en Barcelona a otro hombre natural de Colombia y relacionado con la organización.

Otra rama en Cantabria

Continuada la investigación sobre la rama de la trama establecida en Cantabria, se intensificaron las pesquisas para detectar a todos los miembros residentes en esta Comunidad Autónoma, lugares donde podían ocultar el estupefaciente y la ubicación del laboratorio de adulteración y corte de la droga.

Estas vigilancias y seguimientos se complicaron por el aumento de las medidas de seguridad que adoptaban los investigados, siendo necesaria la colaboración del Grupo Operativo de Vigilancia y Apoyo (GOVA) de la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil desplazado desde Madrid.

Tras recabar la información necesaria, el pasado día 12 de noviembre se explotó la segunda fase de la operación con intervenciones, registros y detenciones en los municipios cántabros de Santander, Torrelavega, Torres, Muriedas, Parbayón y Carandía, localidad esta última donde se localizó el laboratorio de adulteración de cocaína en una vivienda, interviniendo sustancias químicas, moldes metálicos, prensa, horno de secado, batidoras y demás material usado para ello.

En total, en Cantabria ese día se efectuaron 19 registros en viviendas, garajes, trasteros y locales de hostelería, interviniéndose diferentes cantidades de cocaína, marihuana, unos 3 kilos de sustancia de corte, más de 9.600 euros en metálico, 13 balanzas de precisión, 64 teléfonos móviles, ordenadores, así como dos pistolas y 118 cartuchos, teniendo una de las pistolas la numeración borrada.

Ese mismo día 12 se procedió a la detención de otras 21 personas, de las cuales 13 son colombianos, 6 españoles y 2 rumanos.

Del total de los detenidos en toda la operación, 13 han ingresado en prisión, quedando el resto en libertad con cargos y con medidas de restricción y control judicial.

En la operación han intervenido efectivos del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Cantabria, de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, y se ha contado con la colaboración de la Policía Judiciaria y la Policía Marítima de Portugal y del Servicio de Vigilancia Aduanera de Cantabria.