Camargo, primer municipio de Cantabria que devuelve a los trabajadores parte de la extra de Navidad de 2012


El alcalde Diego Movellán ha anunciado que Camargo es desde este viernes 29 de noviembre el primer municipio cántabro -y uno de los primeros de España- en devolver a sus empleados la parte de la paga extra de diciembre de 2012 que fue suprimida por una decisión del Gobierno nacional.

La extra quedó suprimida por un Real Decreto que entró en vigor el 15 de julio. Camargo toma la iniciativa para devolver ahora a sus trabajadores las cantidades correspondientes a los servicios prestados con carácter previo a la entrada en vigor del Real Decreto Ley 20/2012, es decir, en el periodo comprendido entre el uno de junio y el 15 de julio.

A lo largo de la mañana del viernes 29 se han girado a las cuentas corrientes de los empleados municipales las cantidades que les fueron suprimidas, si bien esta medida no afectará a los miembros del equipo de Gobierno que renunció a percibir la paga extra de diciembre de 2012 constituyendo un fondo económico que se destinó a engrosar el fondo dedicado a la acción social.

El Decreto que suprimió la paga extra se aprobó a mediados de julio, si bien la paga de Navidad había empezado a devengarse desde el 1 de junio, por lo que los días de paga recuperados son un máximo de 44.

Esta medida supone que la mayor parte de los trabajadores municipales de Camargo percibirían cantidades correspondientes a los 44 días que ya habían trabajado cuando el Gobierno central decidió suprimir esta paga.

Camargo toma así la iniciativa a la hora de reintegrar a los trabajadores estas cantidades sin esperar a ser requerido para ello y se convierte en el primer Ayuntamiento de Cantabria en adoptar una medida de estas características.

Movellán ha preferido “no esperar a que se nos diga que debemos pagar para hacer efectivo el pago de las cantidades correspondientes”.

El alcalde ha señalado que “estas fechas son clave para la actividad económica en dos sectores como son el comercio y la hostelería y esta medida va a suponer una inyección  económica indirecta al devolver a los trabajadores parte del poder adquisitivo que habían perdido”.