Entra en vigor la ordenanza que regula la protección de los bienes públicos


La Ordenanza reguladora de la Protección de los Bienes Públicos de Titularidad Municipal y de Mantenimiento de la Convivencia Ciudadana de Camargo ya ha entrado en vigor.

Se trata de un manual de “buenas prácticas” que afecta a gestos de la vida cotidiana, como pasear al perro y recoger sus excrementos, depositar la basura correctamente, pegar carteles en el municipio o deshacerse adecuadamente de los restos de poda del jardín, señala el Ayuntamiento.

El Consistorio ha elaborado una normativa que reúne y actualiza algunas normas existentes y regula aspectos antes no recogidos con el objetivo de disuadir a quienes no respetan bienes como el mobiliario público, o no conceden la importancia debida al mantenimiento de sus fincas o inmuebles en un estado razonable

La ordenanza clarifica y detalla, además, el coste que va a suponer a partir de ahora para los infractores “el no tomarse en serio” sus obligaciones ciudadanas con el resto de sus vecinos.

Así, la Ordenanza contempla multas de hasta 2.000 euros para los autores de las infracciones muy graves quienes, además, deberán reparar el daño causado o reponer los bienes afectados.

En todo caso, la ordenanza contempla la posibilidad de que, en el caso de infracciones graves o muy graves, se podrá sustituir la sanción que pudiera imponerse por la realización de trabajos o labores para la comunidad.

El objetivo de este texto es fijar el régimen jurídico relativo a la protección de los bienes públicos de titularidad municipal y todos aquellos elementos que forman parte del patrimonio urbanístico y arquitectónico del municipio de Camargo “cualquiera que sea su naturaleza y su titularidad, frente a las agresiones,alteraciones y usos ilícitos de que puedan ser objeto, en los términos establecidos, en las disposiciones de la misma”.

Alcance

La Ordenanza afecta a los bienes de dominio y uso público de titularidad municipal, o bien aquellos inmuebles destinados a servicios públicos tales como edificios públicos, mercados, centros culturales, colegios públicos, cementerios, piscinas, centros deportivos y campos de deporte.

En igual sentido se engloban estatuas, esculturas, bancos, farolas, elementos decorativos, señales viarias, árboles y plantas, contenedores de residuos, papeleras, vallas e instalaciones provisionales, vehículos municipales y demás bienes de la misma o semejante naturaleza.

La Ordenanza también abarcar a los bienes de titularidad de otras Administraciones y entidades públicas o privadas que forman parte del mobiliario urbano de Camargo y de sus núcleos urbanos, tales como marquesinas y elementos del transporte, vallas, carteles, anuncios luminosos y otros elementos publicitarios, señales de tráfico, quioscos, contenedores, terrazas y veladores, entoldados, jardineras y demás bienes de la misma o semejante naturaleza.

Las medidas de protección contempladas en esta Ordenanza alcanzan también a las fachadas de los edificios y otros elementos urbanísticos y arquitectónicos de titularidad pública o privada; farolas y elementos decorativos, contenedores de residuos y bienes de la misma o semejante naturaleza, siempre que se sitúen en la vía pública o sean visibles desde ella.

La Ordenanza afecta, igualmente, a las conductas que que den lugar a alteraciones leves de la seguridad ciudadana efectuadas en vías o espacios públicos, o a las conductas que afecten el funcionamiento de los servicios públicos municipales.

Prohibiciones

El texto contempla una serie de actuaciones que están prohibidas, como la realización de pintadas y escritos en los bienes públicos o privados protegidos por esta Ordenanza, con excepción de los murales artísticos que se realicen con autorización del propietario y, en todo caso, con conocimiento y autorización municipal.

También se prohibe colocar carteles, pancartas y adhesivos o papeles pegados fuera de los lugares autorizados, la colocación de pancartas en la vía pública o en los edificios sin autorización municipal expresa, así como desgarrar, arrancar y tirar a la vía pública o espacios públicos carteles, anuncios y pancartas.

Igualmente, se prohíbe esparcir y tirar toda clase de octavillas, hojas o folletos de propaganda y materiales similares en la vía pública y lugares público, salvo la distribución de “mano a mano”.

Se prohíbe romper y zarandear los árboles, cortar ramas y hojas, grabar o raspar su corteza, verter toda clase de líquidos, aunque no fuesen perjudiciales, y tirar basuras, escombros y residuos en las proximidades de los árboles, y esta “totalmente prohibido” subirse a los árboles, arrancar flores, cazar o maltratar pájaros u otros animales, tirar papeles o desperdicios fuera de las papeleras, dejar pacer ganado de ninguna clase en las praderas, y encender o mantener fuego.