Un miembro de la asociación La Piquera de Camargo localiza el primer nido de Vespa Velutina


Marcos Negrete, vicepresidente de la asociación cultural de apicultura La Piquera de Camargo, ha localizado con la colaboración de apicultores del Valle de Guriezo, el primer nido de Vespa Velutina Nigritorax en Cantabria.

Se trata de un gran nido de gran tamaño sobre un pequeño castaño de 70 centímetros de ancho por 90 centímetros de alto, en un monte de pequeños eucaliptos rodeado de fuentes de agua muy próximas a su alrededor.

El nido se encuentra en una ladera con bastante inclinación en la parte baja del valle y no muy lejana de las casas pero afortunadamente lo suficiente lejos para que no haya creado problemas con los vecinos del pueblo

Como ya esperaba el apicultor Marcos Negrete, las primera avispas se iban a localizar en los valles próximos al País Vasco. En este otoño se localizaron avispas adultas en cuatro puntos de Cantabria: Ojebar, Incedo, Tarrueza y Otañes.

En estos cuatro núcleos rurales no se ha localizado hasta el momento ningún nido, siendo el de la población de Trebuesto, en el Valle de Guriezo, el primer nido localizado.

Gracias a que en esta época del año los árboles tienen pocas hojas, se ha podido encontrar el nido, pues las avispas suelen anidar en la altura en árboles muy frondosos. Las avispas aprovechan los cursos de agua del fondo de los valles para expandirse, ya que necesitan el agua para fabricar sus nidos de celulosa, en este caso es el rio Agüera el que discurre por el valle de Guriezo.

El nido está roto en su parte inferior debido a la época del año en la que nos encontramos y a la ciclogénesis que ha afectado a Cantabria en Diciembre. A pesar de esto, se pueden observar con toda claridad los panales con sus larvas y ninfas en la parte inferior del nido. Por el tamaño de este nido se calcula que ha podido llegar a tener 1800 avispas adultas y más de 5000 larvas en el momento de máxima actividad.

Desgraciadamente el nido se ha descubierto un poco tarde para poder destruirle antes de que salgan las reinas fundadoras de la primavera siguiente. Esto ocurre entre los meses octubre y noviembre cuando el nido produce machos y hembras, estas últimas son, las que fecundadas, invernan escondidas el troncos de árboles ó pequeñas grietas esperando la primavera para comenzar un nuevo nido en el caso de que logre pasar el invierno ya que son numerosas las que mueren.

“Lo aconsejable para la retirada de los nidos es hacerlo poco antes del anochecer, ya que la mayoría de las avispas están en el nido y además son menos activas y agresivas. Es necesario hacerlo de esta manera ya que potencialmente todas las hembras del nido pueden llegar a ser futuras reinas fundadoras”, explican.

Cuando se procede a la retirada del nido hay que habilitar una zona de seguridad alrededor de la intervención de unos 60 metros para evitar accidentes innecesarios. Si el nido está a una altura elevada, se le introduce un biocida con una pértiga extensible de aluminio, para después retirar el nido e introducirlo en unas bolsas de plástico para destruirlo. También es importante no hacer ruidos alrededor del nido antes de la intervención, ya que se irritan y pueden atacar.

Como es propio de estas fechas, las reinas fundadoras de la primavera siguiente ya han abandonado el nido madre, quedando en el nido que se ha descubierto algunas avispas obreras que todavía realizan actividades de alimentación y cuidado de las últimas larvas. Con lo cual es peligroso retirarlo sin la adecuada protección, que recordamos no es la que utilizan los apicultores en su tarea cotidiana con las abejas. Se trata de un traje con doble tela, casco duro en la cabeza y pantalla protectora para los ojos.

Estas avispas tienen un aguijón mayor de entre 3 a 6 milímetros y lanzan a los ojos el de la persona que retire el nido su veneno. Hay que llevar una protección especial y antes de retirar el nido hay que inyectar un biocida, para posteriormente retirar los restos del árbol y del suelo para eliminar toda fuente de residuos químicos dañinos para el medio ambiente y para las aves que pudieran alimentarse de las avispas muertas.

Durante el momento en que las avispas están cazando abejas delante de la colmena no son peligrosas para el hombre, pero la situación cambia cuando nos acercamos a menos de 8 metros del nido. Si son molestadas se puede producir un ataque en masa de hasta el 90% de todos los insectos adultos del nido.

Peligro para las abejas

Si no se toman medidas urgentes para favorecer la apicultura en Cantabria, las abejas tienen los días contados en esta comunidad ya que los apicultores, en su gran mayoría aficionados, se desanimarán abandonando la afición debido al gran esfuerzo que les va a suponer el mantener sus colmenas vivas y la burocracia actual tampoco ayuda a tener colmenas.

Estas avispas, aparte de alimentarse de gran cantidad de abejas, llegando a matar una colmena en pocos días, también se alimentan de otros insectos, desequilibrando el ecosistema. Las aves insectívoras ven disminuidas sus presas. Las plantas anemófilas (las que necesitan de insectos polinizadores para la fecundación de sus flores y conseguir producir semillas) se verán afectadas en gran medida.

Especies de plantas como los arándanos, cerezos, zarzas, castaños, etc. fundamentales para la alimentación de especies en peligro de extinción, como el oso pardo y el Urogallo cantábrico verán reducidas sus fuentes de alimentación.

Cuando hay muchas avispas cazando abejas delante de las colmenas, las abejas tienen tanto miedo que no salen de la colmena, anulando la entrada de alimento y agua. La colonia se debilita y termina padeciendo enfermedades. Si el apicultor no lo remedia, la colmena acaba muriendo. La abeja es el insecto polinizador más efectivo que hay en la naturaleza. Infinidad de plantas y animales dependen directamente de este maravilloso insecto.

Es importante no confundir esta especie invasora con otro tipo de avispas, que son autóctonas del país. “Si destruimos estos otros nidos estamos perdiendo biodiversidad y favoreciendo la expansión de la especie invasor”. señalan.