Quienes dañen bienes públicos podrán cambiar las multas por trabajos para la comunidad


El Ayuntamiento de Camargo llevará al Pleno Ordinario del 30 de enero una modificación de la Ordenanza de Protección de los Bienes Públicos con el fin de incluir la posibilidad de que los infractores cambien las multas por trabajos en beneficio de la comunidad.

La Ordenanza recientemente aprobada recoge multas de hasta 2.000 euros para quienes infrinjan la prohibición de dañar de cualquier modo bienes de titularidad pública como papeleras, bancos, marquesinas, árboles y plantas, fuentes etc. La modificación que se votará el jueves 30 busca que las infracciones tanto graves como leves de esta regulación puedan sustituirse por trabajos en beneficio de la comunidad.

La Ordenanza obliga al infractor asumir el gasto que sea preciso realizar para  arreglar los daños causados por ejemplo en el mobiliario urbano. Si el destrozo no tuviera arreglo, además de la multa el infractor deberá asumir el gasto de reponer lo que dejó inservible.

Con la modificación que se llevará al Pleno, el Ayuntamiento y el infractor van a poder acordar la sustitución de estos importes por trabajos que suponen la colaboración no retribuida en actividades de utilidad pública.

En el caso de que la sanción sea impuesta a un menor, será éste y no sólo sus padres quien deberá manifestar su acuerdo a sustituir la multa por la realización de trabajos que se relacionarán en la medida de lo posible con el daño causado.

El Educador de Calle  ha emitido un informe favorable a la modificación de la Ordenanza en el que se destaca el carácter ejemplarizante y reparador de la pena de trabajos en beneficio de la comunidad frente a la sanción económica.

Se destaca también en el informe que avala la modificación que en el caso de las sanciones administrativas establecidas a menores de edad y que asumen sus padres o tutores como responsables subsidiarios, los menores pueden llegar a tener una “visión de impunidad” y a convertirse en “ciudadanos desconocedores de su responsabilidad civil frente a la sociedad”.

Características

La normativa aprobada en septiembre afecta a gestos de la vida cotidiana que van desde pasear al perro hasta depositar la basura o deshacerse adecuadamente de los restos de poda del jardín. Además recoge aspectos incluidos en la redacción con el objetivo de disuadir a quienes no respetan bienes como el mobiliario público o no conceden la importancia debida al mantenimiento de sus fincas o inmuebles en un estado razonable.

El  texto de 33 puntos expresa además su reproche a quienes dañan elementos “que son de todos” obligando al infractor asumir el gasto que sea preciso realizar para  arreglar los daños causados por ejemplo en el mobiliario urbano. Si el destrozo no tuviera arreglo, además de la multa el infractor deberá asumir el gasto de reponer lo que dejó inservible.

La nueva norma regula además la obligación de los propietarios de mantener fincas, terrenos o inmuebles en un correcto estado de conservación ya que se entiende que el mal estado de conservación de una finca o inmueble privados afecta negativamente en el entorno.

Un total de 108 personas realizaron en 2013 trabajos en beneficio de la Comunidad en diferentes servicios municipales de Camargo.

Los trabajos en beneficio de la comunidad son una pena privativa de derechos que requiere el consentimiento del penado y le obliga a prestar su cooperación no retribuida en determinadas actividades de utilidad pública. La persona sometida a esta medida está obligada a invertir un determinado tiempo en el desarrollo de la tarea que se le ha asignado.

El objetivo de esta fórmula de cumplimiento de pena es que la persona asuma las consecuencias de sus actos, desarrolle un compromiso con la labor que se le encomienda y mejore la gestión de sus  habilidades sociales.

Los trabajos tienen que ser proporcionales a la falta que se ha cometido y una de las características de este modo de cumplimiento es que se hace preciso  no dejar que transcurra demasiado tiempo entre la comisión de la falta y el trabajo.