Camargo vuelve a pedir al Gobierno que repare las marquesinas dañadas en noviembre


El alcalde de Camargo, Diego Movellán, ha enviado un segundo escrito a la Dirección General de Transportes del Gobierno de Cantabria recordando que el deterioro de las marquesinas dañadas por el temporal el pasado noviembre de 2013 continúa agravándose sin que se hayan realizado las reparaciones oportunas.
Esta comunicación se suma a la ya remitida en marzo, en la que se solicitaba que a la máxima brevedad se acometiera la reparación de las numerosas marquesinas de autobús ubicadas en distintos puntos del Valle que presentan diferentes grados de deterioro y en general “un estado inaceptable”, indican desde el Ayuntamiento de Camargo.
El escrito se acompaña de un detallado dossier fotográfico en el que se evidencian los daños de las marquesinas de Las Presas, Avenida de Bilbao en las ubicadas frente a la farmacia,  frente a la librería y en el número 45, Plaza de los Pueblos tanto en las ubicadas en sentido Astillero como en sentido Santander, en el Crucero de Muriedas y en Héroes del Dos de mayo frente al Museo Etnográfico
“Son numerosas las quejas que diariamente se reciben en el Ayuntamiento ante el estado de las marquesinas afectadas por un grado de deterioro que las inutiliza para cumplir su función, quejas de las que el escrito enviado por el alcalde informa a la Dirección de Transportes, organismo competente para realizar las reparaciones en estas dotaciones y responsable de su mantenimiento”, explican desde el Consistorio.
Obras municipales
Entre tanto, el Ayuntamiento está llevando a cabo obras en cinco paradas de autobús para garantizar la seguridad de los usuarios y  la fluidez del tráfico.
Son, concretamente, cuatro paradas de autobús en Cros y una en Igollo, en las que se están llevando a cabo trabajos que permitan “garantizar la seguridad de los usuarios en el acceso y el descenso del vehículo así como la fluidez del tráfico”.
Las obras suponen la construcción de apartaderos, zonas en las que los vehículos de transporte público van a poder acercarse a la acera dejando libre la vía para el tránsito del tráfico rodado y facilitando el acceso a los autobuses y el descenso de los mismos.